jueves, 23 de abril de 2009

DAS no realizara mas interseptaciones telefonicas, anuncia uribe

El reciente escándalo del DAS vuelve a poner sobre el tapete el tema de las interceptaciones ilegales de comunicaciones privadas y su divulgación. La reestructuración a fondo del DAS o su reemplazo por otra entidad ya no aguanta más aplazamientos. La opinión está harta de escándalos, abusos y corruptelas. Pero también es hora de discutir el tema de la divulgación pública de las interceptaciones ilegales, que son prohibidas en muchos países democráticos.En primer lugar, no se entiende por qué no ha entrado aún en vigencia la Ley de Inteligencia aprobada por el Congreso el año pasado, la cual fortalece los controles y aumenta sustancialmente las penas a los funcionarios que realicen filtraciones de información, entre otras medidas. Y tampoco se comprende que sigan engavetadas las recomendaciones de la Comisión para la reforma del DAS.Desde hace años muchos hemos insistido en que el DAS está totalmente desnaturalizado y sobredimensionado. ¿Alguien se imagina a la CIA haciendo control de pasaportes en los aeropuertos, expidiendo certificados judiciales o escoltando sindicalistas? El DAS debe achicarse y concentrarse en lo que le toca: hacer inteligencia. De manera legal, claro. Pero la enorme dispersión de funciones y su gigantismo han contribuido a su absoluto descontrol. Lo hemos dicho decenas de veces, pero nadie le pone el cascabel al gato. Por lo pronto, retirar las interceptaciones del DAS es una buena medida, si es temporal y mientras se adelantan las investigaciones y se castiga a los responsables de las grabaciones ilícitas. Pero esa sana medida de emergencia no reemplaza las necesarias reformas de fondo. Esta falta de control ha propiciado un amplio y activo mercado de interceptaciones ilegales, que en los últimos meses pueden haber llegado a un millón. Paras, guerrilleros, narcotraficantes, crimen organizado, gente descarriada del común, y uno que otro funcionario con exceso de celo, han alimentado esos actos ilegales. Periodistas, empresarios, políticos, jueces y altos funcionarios públicos han sido sus víctimas. La impunidad que cobija a los agentes que hacen las interceptaciones sostiene el delito. Pero los medios de comunicación que, de buena fe y con la mejor voluntad democrática, divulgan algunas de esas interceptaciones, agravan el problema. Por tanto, los controles deben fortalecerse, la impunidad debe acabarse y la divulgación debe regularse.Y debe regularse porque la libertad de prensa, al igual que cualquier otra libertad en una democracia, no puede ser absoluta. Tiene un límite en los derechos de otros, sea a su intimidad o a la seguridad colectiva. Además, debe regularse también por razones de política criminal: en primer lugar, porque esa divulgación puede poner en riesgo las investigaciones de las autoridades, y, en segundo lugar, porque fomenta la extorsión (si no me pagas, lo hago público). Y la extorsión incentiva el mercado, cerrando así un círculo vicioso.No estamos proponiendo ninguna medida autoritaria.Según el profesor Eugenio Zaffaroni, de la Universidad de Buenos Aires, muchas democracias modernas prohíben en sus códigos la divulgación de interceptaciones legales e ilegales, entre otros: el español de 1995 (Artículo 197), el alemán de 1975 (párrafo 201), el austríaco de 1974 (párrafo 120), el francés de 1994 ( Artículo 226-15), el portugués de 1982 ( Artículo 192). Y nadie podría decir que en esos países no existe libertad de prensa. Hay antecedentes aun más remotos: el código argentino de 1921, el holandés de 1880, y el italiano de 1889 penalizaban la divulgación de correspondencia violada. Y otros más recientes: hace tan sólo cinco meses el gobierno del presidente Lula en Brasil -a quien nadie puede acusar de autoritario-, presentó al Congreso un proyecto de ley que castiga la divulgación de interceptaciones legales o ilegales, sin autorización de un juez. No obstante, para adaptar estos antecedentes a nuestro tiempo y entorno colombiano, propongo seguir el ejemplo portugués: prohibir la divulgación de las interceptaciones, legales e ilegales, telefónicas y de correos, excepto aquellas que denuncien la comisión de actos ilícitos por parte de servidores públicos en ejercicio de sus funciones, o de terceras personas que participen en ellos. Esto permitiría, simultáneamente, proteger la intimidad de los ciudadanos, acabar con la extorsión y el mercado ilegal de interceptaciones, proteger las investigaciones de las autoridades, y al mismo tiempo preservar la acción de la prensa en procura de la transparencia y la pulcritud de la gestión pública. Discutámoslo.

el DAGMA lanza plan de choque para cuidar el medio ambiente en la zona rural de cali

El Dagma lanza plan de choque para cuidar el medio ambiente en la zona rural de Cali
La entidad plantea alternativas para campesinos de la vereda Peñas Blancas en el corregimiento de Pichindé, que extraen de manera ilegal madera y recursos naturales de la cuenca del río Cali.
Los habitantes de la zona rural de la ciudad, están explotando el ecosistema de este sector de la capital y al hacer esto "Se pone en riesgo la producción de agua a largo plazo; allá hay un tesoro que tiene Cali como lo es el Parque Natural Los Farallones, y nosotros como entidades de protección tenemos que buscarle salidas a la protección de los recursos naturales; finalmente nuestro compromiso es velar para que ese recurso se preserve en el tiempo", aseguró el director del Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente (Dagma), Alejandro de Lima Bohmer, quien se reunió con voceros de la comunidad en la caseta comunal del corregimiento de Pichindé.
La problemática se concentra en la vereda de Peñas Blancas, donde la población está talando árboles y comercializando la tierra, por no tener alternativas de trabajo organizado. Estas acciones, según explica de Lima, podrían extinguir el río.
Luego de la reunión llevada a cabo entre el Dagma, voceros de la CVC, Parque Nacional Los Farallones, la Policía y la comunidad, los habitantes del sector se comprometieron a presentar propuestas para resolver el problema, al mismo tiempo que el Dagma estudiará la oportunidad de ofrecer vinculaciones laborales a la población como medio de sustento que evite la extracción de recursos naturales del terreno.
'Por el momento puedo estudiar la posibilidad de ofrecer empleo a quienes son cabeza de familia de estos 50 hogares, que son los que vienen adelantado estas prácticas en Peñas Blancas; en la medida que vamos avanzando, estaremos trabajando el tema de los servicios ambientales con lo que estaría garantizando la permanencia de los campesinos en la zona', comentó el director de la entidad administrativa.
Todas las medidas a tomar serán discutidas el próximo viernes 7 de noviembre a las 8:00 a.m. en la Escuela de los Carpatos de la vereda Peñas Blancas, que contará con la presencia de la Secretaría de Desarrollo Territorial y Bienestar Social, el Concejo de Santiago de Cali, la CVC y la Unidad de Parques Nacionales.
'Tenemos que buscar un mecanismo que permita una salida rápida a esta situación para que estas familias tengan un empleo digno y en el largo plazo trabajar en temas en la construcción de fenómenos como el ecoturismo y servicios ambientales como los guardabosques, figura que ha trabajado el gobierno nacional', concluyó el funcionario.
Igualmente, el Dagma hace un llamado a los vallecaucanos para que denuncien a quienes ponen en riesgo la naturaleza y el medio ambiente.

jueves, 2 de abril de 2009

memoria de cuando trabajaba chuzando telefonos


memoria de cuando trabajaba chuzando telefonos


Terminé trabajando en el DAS porque, al igual que José Obdulio, me gustan los trabajos que tienen que ver con la inteligencia. Fue la primera vez que trabajé en lo que literalmente se conoce como un chuzo.Es fácil denigrar de un detective que pincha llamadas, pero ¿alguien se ha puesto en nuestro lugar? ¿Alguien sabe lo aburrido que puede llegar a ser espiar al mismo José Obdulio, por ejemplo, que se cree filósofo, pero habla como si fuera el mayordomo de El Ubérrimo?
No era un oficio grato. Nos podía dar órdenes cualquier secretario de Palacio, y encima el sueldo era malo. La única manera de cuadrarse algo de plata era que nos ordenaran chuzar a la doctora Martha Lucía Ramírez, porque en ese caso siempre acababan pagando horas extras.Enfrenté grandes retos. Recuerdo cuando me asignaron una llamada entre el gobernador Navarro Wolff y el senador Cristo: tuve que asesorarme de un fonoaudiólogo para entender lo que decían. O cuando me dieron la orden de interceptar al alcalde Moreno y a su hermano Iván. Como el alcalde solía llamar desde la avenida Circunvalar, la comunicación estaba salpicada de interferencias y era necesario interpretar los retazos de las frases rotas que llegaban: "… nda a decir mi mamá… hay que nombrarlo en … o darle un… ntratos …nos dan el 10 por cient…". Alguna vez me ordenaron grabar a una mujer bajita, atractiva, voluptuosa, que cantaba rancheras. Pinché a Marbelle, pero mi superior se refería a Vicky Dávila. Por el error me sometieron al peor castigo de todos, que consistía en chuzar las llamadas entre el Procurador y Fernando Londoño: unas llamadas tenebrosas que se grababan desde un sótano sórdido y oscuro, adecuado para soportarlas. Claro que también había premios, como chuzar al Fiscal, que sólo llamaba a la línea síquica de Armando Martí; o que a uno le asignaran grabar a los de la Comisión de Televisión. Era como una línea caliente. Siempre hablaban de sexo y favores de una manera excitante.También intervine la llamada que el presidente Uribe le hizo a Barack Obama para felicitarlo por su elección. Fue collect, lo cual me pareció poco elegante. Uribe le dijo a Obama "I am charged of tiger", y Obama colgó sin entender nada.Todo marchaba bien hasta que perdí el rotulador con el que marcaba los casetes que iba grabando. No tuve más remedio que oír cada cinta y deducir quién hablaba. Puse el primero y tomé nota: -Piloto… -¿Dígame, ministro?-Hágame el favor y suspende los sobrevuelos porque nos agarraron, y más bien se va para la finca y me recoge a los niños.-Sí, señor ministro: ¿y qué hago con los petos de la Cruz Roja que tenemos acá?-Déjelos en la finca hasta nueva orden. Me sirven por si armamos un partido de solteros contra casados en el próximo asado.Nunca pude saber quién hablaba. Lo dejé a un lado y pasé al siguiente. Con voz prepotente, alguien comentaba: -… Y se me embarraron todos los botines.-¿Los que compraste en Sale?-No estaban en Sale: eran de Giorgo Sale. -¿Y están muy sucios? -Sí, pero tengo buenos amigos expertos en lavado que me pueden ayudar.Tampoco adiviné quién era. Con la siguiente cinta tampoco tuve suerte, porque mi inglés es muy precario y hablaban casi todo el tiempo en inglés: -Maric, Dani, ¡muy vasto!; ¡eran puros twenties! ¡Y me los dio una vieja que era una hembra, maric! -Huy, uón: ¿dónde los metemos ahora? Si nos pillan son a lot of years in jail! -How do you say 'caleta' in english?Desesperado por el tonito con que hablaban esos hijos de papi, puse un casete de funda azul: -¿Y cuándo te piensas lanzar?-No sé. Pero... (Bostezo) Pero... Yo creo… que sería zzzz… Zzzz… -¿Aló? ¿Carlos?-Zzzzz.-¿Carlos? ¡¿Carlos?! -Zzzzz.Llegué después a una cinta que estaba archivada, y que al parecer provenía del Palacio de Nariño. Se oía la voz de alguien mientras marcaba: -No, Fabiola: dígale a Lina que no me gusta el cine; no voy desde hace más de 20 años. ¿Cómo se llama la película? ¿La vida de los qué? ¿Y la va a poner acá mismo? Dígale que en el garaje no, que lo tiene apartado César Mauricio para Job… Más bien hágame la llamada ya. ¿Dónde se pone play? ¿Acá? ¿Está grabando? ¡Hágale pues! ¡Llame, llame! -¿Aló?-¿Aló, mechuda?-¿Sí?-¡Ojalá me estén grabando!¿Usted me está haciendo corrupción? ¡Le voy a dar en la cara, marica! Tampoco supe quién hablaba. Por culpa de ese reguero de casetes sin nombre me botaron, pero no me quejo: esta semana conseguí trabajo en la Policía. Y allá parece que se trabaja el doble.



Daniel samper ospina

publicado

28 de febrero de 2009